Geografía


Rio de Janeiro



Sao Cristovao Río de Janeiro  es la capital del estado homónimo, y también de una de las más importantes y bellas ciudades de Brasil. Considerada por muchos como la ciudad más hermosa de América del Sur y una de las más bellas del mundo. A las personas nacidas en Río de Janeiro, se aplica el gentilicio de cariocas.

Situado en el sureste de Brasil, en el puerto natural de la Baía de Guanabara, Río es una ciudad de aproximadamente 8 millones de habitantes, todos ellos concentrados entre el océano y las montañas con una superficie de 1.182 km².



 Datos Generales


En el día de año nuevo de 1502 el navegante portugués Gaspar de Lemos, entró con su barco en una bahía (llamada hothelmy y bahía de Guanabara) en la costa brasileña. Confundió la bahía con la desembocadura de un río, y la llamó Río de Janeiro, que significa "Rio de Enero".

La ciudad fue fundada el 1º de marzo de 1565, por Estácio de Sá. Río de Janeiro fue la capital de Brasil de 1764 a 1960, cuando la sede del gobierno federal fue transferida a Brasilia. Entre 1808 y 1815 fue la capital del Reino do Portugal e dos Algarves, como era oficialmente designado Portugal en la época. Entre 1815 y abril de 1821, fue la capital del Reino Unido de Portugal, Brasil e Algarves ante la elevación de Brasil a parte integrante del Reino Unido.

En agosto de 1834, fue separada del resto de la provincia de Río de Janeiro (actualmente estado), transformándose en Municipio Neutral. En 1992, la ciudad fue sede de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo(CNUCED), más conocida como Rio-92.

Rio tiene el típico clima tropical, de modo que suele llover. El verano (de diciembre a marzo) es caluroso, con temperaturas que oscilan entre 25°C y 40°C. Los niveles de humedad pueden ser espantosos; en verano se producen más lluvias que en las demás estaciones, pero suelen durar poco. En invierno, con temperaturas de 20°C a 30°C, son muchos los días para disfrutar de la playa.

Entre los más famosos barrios de Río de Janeiro se encuentran: Copacabana, Leblon, Ipanema, Jardim Botânico, Flamengo, Botafogo y Rocinha.

La ciudad es famosa por las playas de Copacabana e Ipanema, por la estatua gigante de Cristo, el "Cristo Redentor" sobre el Cerro del Corcovado, por la celebración anual del Carnaval, y por la montaña monolítica conocida como Pao de Açúcar. El nombre de esta montaña ha sido traducido erróneamente en varios idiomas como "pan de azúcar", cuando realmente no se refiere a ningún tipo de pan, sino, según una versión del historiador Vieira Fazenda, a los bloques de azúcar de forma cónica que se preparaban para su exportación en el siglo XVI. El equivalente más correcto de Pao de Açúcar, sería entonces "piloncillo" (en México), o "panela" (en Colombia y Venezuela), aunque es tradicionalmente conocido en español y otros idiomas como Pan de Azúcar.

Rio de Janeiro es famosa también por sus características geográficas y urbanas, al estar construida en una zona poco propicia para el establecimiento de una metrópoli, pues es una zona muy reducida, limitada por el oceáno y por la sierra, lo que hace que a veces el ancho de la ciudad se reduzca a menos de diez cuadras. La ciudad tiene una laguna, Rodrigo de Freitas, al norte de la playa de Leme. Estas características geográficas y geológicas requirieron un esfuerzo adicional de los urbanistas, que trazaron numerosos túneles y puentes para hacer posible el tráfico rodado entre las distintas áreas de la ciudad. Destaca el trabajo del urbanista y paisajista brasileño Roberto Burle Marx, cuyo trabajo más famoso es, probablemente, el diseño ondeado en blanco y negro que hay en las calzadas de la avenida Atlántica, el cual se ha convertido en logotipo de la ciudad. Burle Marx además participó en el diseño y construcción del Aterro do Flamengo, donde fueron ganados al mar 1.200.000 metros cuadrados, en lo que se convertiría en parque público a orillas del mar, junto a la playa de Flamengo, en el barrio del mismo nombre.

La ciudad tiene 8 millones de habitantes, pero considerando la Región Metropolitana de Rio de Janeiro, el ascenso poblacional llega a los 11 millones de habitantes con una superficie total de 4.659 km², convirtiéndola en la segunda metrópolis más poblada de Brasil y la cuarta de América Latina. Más allá de sus atractivos turísticos, es también un gran centro de comercio, servicios e industrias, y tiene dos importantes puertos para exportaciones e importaciones: el puerto de Rio de Janeiro, que se ubica en la bahía de Guanabara, al este de la ciudad, y el puerto de Sepetiba que se ubica en la bahía de Sepetiba, al oeste de la misma. Es servida por dos aeropuertos: el Aeropuerto Santos Dumont, que concentra vuelos domésticos y hacia el mercosur; y el Aeropuerto Internacional Antonio Carlos Jobim, situado en la Isla del Gobernador.

Se puede decir que Río de Janeiro es una ciudad de contrastes. Enormes montañas de granito emergen de doradas playas, impecables edificios coloniales conviven con los modernos rascacielos de cristales, así como bosques esparcidos en medio de grandes zonas residenciales.

El idioma oficial es el portugues, la moneda es el Real, la electricidad que utilizan es de 220/110 Voltios a 60 Hz, se necesita adaptador, la hora local: GMT-5, el prefijo telefónico es 021 y para los pesos y medidas utilizan el sistema métrico.



 De Compras


La mayoría de los productos artesanales se pueden encontrar en Rio de Janeiro y Sao Paulo, considerados los centros de compra más importantes del país. Eso sí los precios son más elevados, a excepción de la famosa Feria de Ipanema, un mercadillo de artesanía muy típico que se celebra todos los domingos en la Plaza General Osorio. No puede abandonar Brasil sin comprar algo de música.

Río es el lugar donde comprar ropa de baño de buena calidad. Cada vez hay más tiendas de moda y se recomienda la compra de antigüedades y joyas. Las camisetas de los equipos de fútbol brasileños son un buen recuerdo de la ciudad. Las camisetas oficiales se pueden comprar en las tiendas de deportes y éstas son de mejor calidad que las réplicas de algodón que se venden por la calle.

Las principales calles comerciales son la Avenida Nossa Senhora de Copacabana, la Rua Barata Ribeiro en Copacabana, la Rua Visconde de Pirajá en Ipanema y la Avenida Ataulfo de Paiva en Leblon.

Las tiendas abren generalmente de 09:00 a 18:00 h. de lunes a sábados, a excepción de los grandes centros comerciales que suelen cerrar a las 22:00 h.




 Para Visitar


Copacabana. Ir a la playa es un ritual y forma parte del estilo de vida del carioca. Gente de todas las razas, clase y religión se reúnen en el agua. Copacabana, una de las playas más famosas del mundo, no necesita presentación, es espectacular y muy frecuentada, está situada en el océano y rodeada por escarpadas montañas. El sol brilla, las cámaras no cesan de disparar, el dinero cambia de manos constantemente y la diversión se respira en la brisa salada.

Copacabana, tan grande en el sentido real y figurado, ocupa sólo unos 4,5 km en la costa del océano Atlántico, aunque en esta estrecha franja de arena se registra una de las densidades de población más altas del mundo, con 25.000 personas por kilómetro cuadrado. Tanto de día como de noche, siempre sucede algo en la playa: se bebe, se canta, se come y gente de todas clases contempla la escena. Los turistas observan a los brasileños, y éstos observan a los primeros; los pobres de las favelas no le quitan el ojo de encima a los ricos, mientras que éstos últimos evitan devolverles la mirada.

Al suroeste de Copacabana está Arpoador, una pequeña playa donde se puede practicar el surf, incluso de noche, porque está iluminada. Hay una roca enorme que se proyecta en el océano desde la que se obtiene una buena vista.

Ipanema. Al igual que el barrio, es la playa más rica y chic de Río. Hay menos bullicio que en Copacabana; y es más segura y limpia. Las distintas partes de la playa atraen a diferentes grupos de personas. La playa Garota de Ipanema beach, justo detrás de la Rua Vinícius de Morais, también se conoce como el Cemitério dos Elefantes a causa de los antiguos hippies, artistas y personas de izquierdas que la frecuentaban, pero también la visitan los jóvenes y hermosos fumadores de porros que llegan al atardecer.

La playa situada frente a la Rua Farme de Amoedo es frecuentada por gays. Ipanema es una palabra India que significa 'aguas peligrosas.' Las olas pueden ser grandes y la resaca suele ser peligrosa. Se recomienda precaución y nadar solamente donde lo hacen los locales.

Pão de Açúcar (pan de azúcar). Es casi demasiado bonito para ser real. Dos teleféricos ascienden 396m desde Río y la Bahía de Guanabara. Desde este lugar, Río es el lugar más hermoso del mundo. El mejor momento para subir es durante la puesta de sol de un día claro; a medida que la luz va bajando, las luces de la ciudad empiezan a centellear. Se recomienda la visita entre las 10 y las 11 o entre las 14 y las 15 horas, cuando llegan los autobuses cargados de turistas. Los dos teleféricos tienen salidas cada 30 minutos aproximadamente desde Praça General Tibúrcio en Urca.

Hay 50 rutas para escaladores; una de las mejores excursiones es la que recorre la parte trasera del Pão de Açúcar.

Parque Nacional da Tijuca. Tijuca es todo lo que queda de la selva tropical que rodeaba Río de Janeiro. En 15 minutos se puede ir desde la selva de asfalto de Copacabana hasta el Parque Nacional da Tijuca, de 33 km2. Es difícil imaginar un contraste tan drástico y rápido. La selva es exuberante y frondosa, con hermosos árboles, riachuelos y cataratas, terreno montañoso y picos altos. En el parque viven gran diversidad de pájaros y otros animales, entre los que se encuentran iguanas y monos. También dispone de excelentes senderos, con la posibilidad de realizar varias excursiones. El corazón de la selva es el hermoso Alto da Boa Vista, con varias cataratas (entre ellas la Cascatinha Taunay, de 35 m), picos y restaurantes.

Corcovado. Subiendo desde el centro se llega a Corcovado (Jorobado), situado a 710 m; la montaña ofrece vistas panorámicas espectaculares de Río y alrededores. Destaca por la estatua del Cristo Redentor. Por la noche, la estatua resplandece iluminada y se ve desde la ciudad. El brazo izquierdo del Cristo apunta hacia la zona norte y Maracanã se ve claramente en primer plano. Frente a la estatua se encuentra el Pão de Açúcar, la imagen típica de las postales. Se recomienda subir a la montaña en un día claro, para no llevarse una decepción.

Museu Nacional. Este museo y su entrada imperial siguen siendo majestuosos e imponentes; la vista de las palmeras reales desde el balcón es espléndida. Sin embargo, los edificios llenos de graffiti y el suelo descuidado son el resultado del abandono tras la caída de la monarquía. El parque es grande y está muy frecuentado y, al estar en la parte norte de la ciudad, puede verse una muestra representativa de Cariocas. Hay muchas exposiciones interesantes: fósiles de dinosaurio, esqueletos de tigre dientes de saber, hermosas piezas de cerámica precolombina del litoral y de la meseta de Perú, un enorme meteorito, cientos de pájaros disecados, mamíferos y peces; información sobre las enfermedades tropicales y muestras de las etnias del país.

Museu Nacional de Belas Artes. Con una colección de más de 800 pinturas y esculturas originales, este es el mejor museo del país. La Galeria de Arte Brasileira, con clásicos del siglo XX como el Café de Cândid Portinari, es la sala más destacable. También hay galerías dedicadas al arte de fuera del país (no son tan interesantes) y exposiciones de arte contemporáneo.

Catedral Metropolitana. Los trabajos de construcción de la ultramoderna Catedral Metropolitana, de forma cónica, empezaron en 1964; fue inaugurada en 1976. Merece la pena una visita al interior para contemplar sus cuatro enormes vitrales. La catedral se encuentra detrás del edificio Petrobrás y tiene capacidad para 20.000 personas.

Otros lugares espectaculares de culto son la barroca Igreja São Francisco da Penitencia, que da al Largo da Carioca; Nossa Senhora de Candelária, construida entre 1775 y 1894, la iglesia con más riquezas durante la epoca imperial; y el Mosteiro de São Bento, uno de los mejores ejemplos de la arquitectura colonial del país.

Centro Cultural do Banco do Brasil (CCBB). El CCBB es el centro cultural más importante del país, como acredita la cifra de 120.000 visitantes mensuales. Entre sus modernas instalaciones figuran un cine, dos teatros, y numerosas salas de exposiciones; la mayoría de exhibiciones son gratuitas. Hay una exposición permanente sobre la historia de la moneda de Brasil. Siempre hay novedades en el complejo; por ello se recomienda echar un vistazo a su programación antes de la visita.

Justo al lado se encuentra la Casa França-Brasil, otro centro cultural con exposiciones diversas. El edificio fue construido por encargo en 1820 y se considera el edificio clásico más importante del país.

Maracanã. Este estadio es el templo del fútbol brasileño. Es un gigante entre coliseos, con una capacidad para más de 100.000 personas. En caso de estar interesado, aunque sea mínimamente, por este deporte, o simplemente conseguir otro punto de vista del país, un partido de futbol resulta del todo recomendable, preferentemente si es de campeonato o un derbi con los equipos rivales Flamengo, Vasco, Fluminense o Botafogo. La experiencia puede ser intensa, casi psicodélica. El museo del deporte que alberga en su interior tiene fotos, pósters, copas y uniformes de los mejores jugadores.



Formalidades


Se necesita pasaporte con una validez mínima de 90 días desde el día de entrada al país. Se exige visado para estancias turísticas de un máximo de 90 días, pero con posibilidad de ampliación.

Por regla general, las tasas de aeropuerto están incluidas en el precio del billete.



Restauración y Diversión


La base de la dieta brasileña es el arroz blanco, las judías negras y la harina de yuca, que se combinan con la ternera, el pollo o el pescado. Las especialidades culinarias del país son la moqueca, un estofado de marisco con aceite de palma y leche de coco; el caruru, una mezcla de verduras con gambas, cebolla y pimiento; y la feijoada, un estofado de judías y carne. En Bahía, se ven muchas mujeres vestidas de blanco que venden acarajé, judías trituradas, con sal y cebolla, y fritas en aceite de palma. Con esta masa, se hacen bolas que se rellenan de marisco, pasta de yuca, gambas secas, pimiento y salsa de tomate.


Los Cariocoas son amantes del ciclismo, y circulan por lugares Lagoa das Freitas, Barra da Tijuca y por la orilla del océano, desde Ipanema hasta Lema. El surf también es bastante popular entre los locales, Arpoador, entre Copacabana e Ipanema, es el lugar donde la mayoría de surfistas se reúnen, aunque hay otros puntos de diversión.

En caso de buscar emociones más fuertes, es posible planear desde Pedra Bonita (a 510 m); también se puede concertar un vuelo con piloto. Otra opción son los vuelos en helicóptero para ver la ciudad.

Cerca de la ciudad se puede practicar el excursionismo y la escalada en los excelentes parques nacionales que hay en el estado de Río; también abundan los senderos para pasear y correr en la zona sur. Y por si no ha tenido bastante, la oferta se amplía con otras muchas posibilidades, desde tai chi hasta tenis. Y seguro que verá algún partido voleibol en la playa.

Los brasileños saben perfectamente cómo pasárselo bien, y los cariocas no son la excepción. Tanto si es una cerveza en la playa, después de ver el fútbol, en un concierto de música o tomándose un cóctel en uno de los muchos bares y discotecas de Río, la diversión está asegurada.

Se sirve cerveza a cualquier hora del día y se puede ver a los cariocas tomando una copa con amigos en cualquiera de los bares abiertos a la calle. Hay muchos bares que ofrecen "happy hour" para aquellos que regresan del trabajo o la playa, y la mayoría de ellos sirven snacks y comidas ligeras. Pero la marcha no empieza hasta las 23.00, que es cuando las discotecas abren sus puertas hasta las 04.00.



Excursiones


Praia do Grumari. Es la playa próxima a la ciudad más aislada y mejor conservada. Con montañas y abundante vegetación, durante la semana es una playa tranquila, pero los fines de semana se llena Cariocas en busca de arenas más tranquilas que la de la ciudad. Una extensión de 4 km se ha declarado zona protegida, para evitar que los ricos edifiquen en ella. A los aficionados al cine les gustará saber que en esta playa se filmaron escenas de la película Lío en Río.

Más hacia el sur se encuentran las hermosas playas de Recréio, Prainha y Marambaia, que merecen una visita. Sólo se llena los fines de semana, pues el transporte público no llega hasta ellas. Prainha es una de las mejores playas para practicar surf.

Jardim Botânico. El jardín botánico, construido por orden del príncipe regente Dom João en 1808, conserva 6.000 variedades de plantas en 141 hectáreas. Aunque los días de diario reina la tranquilidad, los fines se semana aumenta el movimiento, cuando se inunda de familias y música. Las filas de palmeras, que fueron plantadas cuando el jardín abrió sus puertas por primera vez, y la sección del Amazonas, con el lago repleto de nenúfares son algunos de los elementos más destacables.

Ilha da Paquetá. Esta isla, situada en la Bahía de Guanabara fue un lugar popular entre los turistas pero hoy día la visitan más las familias de la zona norte. No hay automóviles, de forma que para desplazarse hay que ir andando o en bicicleta (se alquilan) y en carruajes tirados por caballos. Los edificios coloniales, las playas modestas y los negocios dirigidos al turismo local confieren al lugar un cierto aire decadente aunque con encanto.

En Paquetá se puede dar una vuelta en barco por la bahía y ver a los cariocas jugando, especialmente durante la Festa de São Roque, que se festeja en agosto, durante cinco días. Desgraciadamente, las playas de la bahía no son las mejores para nadar; también conviene saber que el lugar, aunque no lleguen los autobuses de turistas, se llena de gente.